De repente, la puerta del bar se abrió y entró alguien. Era un joven de estatura media, con el cabello un poco largo que se iba ondulando más a medida que se acercaba a las puntas. Vestía de negro, lo que hacía que su rostro pálido resaltara a pesar de la tenue luz que había adentro. Se sentó a escasos metros de la única persona que había allí, frente a la barra. En el bolsillo de la camisa resaltaba un paquete de cigarrillos, del cual sacó uno, se lo llevó a la boca y al encenderlo el fuego iluminó su cara, dejando ver un par de ojos cafés claros. Pidió un whisky y una canción de los Rolling Stones para acompañar su trago.
Toda la vida había vivido en Bogotá. Le gustaba recorrerla a pie, meterse por calles que nunca antes había visto, esperando que lo llevaran a algún lugar interesante. Uno de sus lugares favoritos en la ciudad era la Universidad Nacional. Pasaba allí casi todo el día, y cuando no estudiaba la recorría con sus amigos de arriba a abajo, acostándose de cuando en cuando en el césped a descansar, a hablar de todo y de nada, a jugar cartas, y a reír entre sorbos de cerveza.
Coleccionaba música en formato de vinilo, decía que así las canciones sonaban más fieles a las versiones originalmente grabadas, y la experiencia de escuchar un disco era más completa, más real. Sus grandes pasiones eran la literatura y los Beatles. Aunque en realidad escuchaba de todo: salsa, jazz, música clásica, electrónica y música de los ochentas. Iba mucho a cine, no importando la compañía; sin embargo, en esos espacios le gustaba disfrutar de su entera soledad. Siempre le había huido a ésta, pero desde que las circunstancias empezaron a demandarle tiempo a solas, se fue acostumbrando a no estar más que con sus propios pensamientos, y finalmente descubrió que sin alguien a su lado también podía disfrutar de los planes que le gustaban: desde tomarse un café hasta ir a un concierto.
Vivía fascinado y enamorado del pasado que nunca vivió, sobre todo con las décadas de los sesentas y setentas, no sólo porque de esos años era su música favorita, sino por el estilo de vida, la cultura y demás. Al vivir en los tiempos actuales no le quedaba más remedio que vivir esos años desde la añoranza y la literatura.