Me gusta la gente rota, los melancólicos, los desalmados,
los que se sientan al borde del andén a llorar la vida en vasos de alcohol,
a fumar la desesperanza, volverla humo que se pierde en el aire.
Me gusta la gente destrozada que se casó con el sinsentido del mundo,
que no espera nada de su existencia, pues nada es lo que se volverá
y no le dan vueltas al asunto.
Me gusta la gente sola que no le reza a un dios
y camina bajo la lluvia con las manos en los bolsillos,
con la cabeza hacia al suelo y con los pies saltando charcos.
Me gusta la gente que no es como la gente,
los que no llevan una falsa sonrisa dibujada en el rostro,
los que pasan desapercibidos, los que esconden ideas, magia y poesía,
los que llevan arte y tristeza en las extrañas.
Me gustan los que no buscan nada,
pues ya lo perdieron todo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario